Label TextDiana Fraser, pictured here as Yemayá, commands center stage. Her outstretched arms confidently reveal her body and are a counterpoint to the other portraits’ more modest poses. Rodríguez-Díaz met Fraser, a fellow painter, while attending the opera ‘Frida’ at the Brooklyn Academy of Music. Fraser’s assertive posture echoes SAMA’s Statuette of Aphrodite (1st–3rd century AD) and the regal rays of light emerging from behind her even recall the goddess’s crown.
The work’s title refers to the Yoruba mother goddess and goddess of oceans whose tradition was brought from Africa to the Caribbean during the transatlantic slave trade. Rodríguez-Díaz’s spectacular sky and seascape capture the sublimity of nineteenth-century American landscape paintings. However, in Rodríguez-Díaz’s painting the figure is at the forefront, embodying the power of nature herself.
Diana Fraser, mostrada aquí como Yemayá, toma control del escenario. Sus brazos extendidos con confianza revelan su cuerpo y contrastan con las poses más modestas de los otros retratos. Rodríguez-Díaz conoció a Fraser, una colega pintora, mientras atendía la ópera ‘Frida’ en la Academia de Música de Brooklyn. La asertiva pose de Fraser recuerda la estatuilla de Afrodita (I-III siglo d. C.) y los majestuosos rayos de luz que emergen desde atrás recuerdan la corona de la diosa.
El título de la obra hace referencia a la madre yoruba, diosa madre y diosa de los océanos cuya tradición fue traída desde África al Caribe durante el comercio transatlántico de esclavos. El espectacular cielo y paisaje marino de Rodríguez-Díaz captura el sublime estilo de las pinturas de paisaje estadounidenses del siglo XIX. Sin embargo, en la pintura de Rodríguez-Díaz la figura se encuentra en primer plano, encarnando el poder de la naturaleza misma.
(LSM, 2024)